DEPENDENCIA EMOCIONAL

 

 

Radiografía de un dependiente emocional

Descubriéndose interiormente

 

 

 

La dependencia emocional puede describirse como el comportamiento

que tiene una persona,  basado en "la necesidad" y que afecta directamente

la relaciones interpersonales o de pareja. 

Este comportamiento se presenta como focos de atención amenazantes,  

tales como: discusión,  rompimiento de una relación o pérdida

de comunicación total con alguien de quien se es dependiente.

 

La Dependencia emocional se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir de manera desadaptativa con otras personas (Castelló, 2000).  Este patrón de necesidades incluye creencias acerca de la visión de sí mismo y de la relación con otros, tales como creencias sobrevaloradas frente a la amistad, la intimidad y la interdependencia. Además, creencias sobre las emociones generadas por las relaciones cercanas e íntimas, por la soledad y la separación. También los comportamientos interpersonales orientados a mantener la cercanía interpersonal como pedir o dar ayuda y consejos. Las razones subyacen  tal vez en la teoría del apego,  la cual postula que hubo un apego inadecuado durante el desarrollo y que permanece hasta la adultez,  asimismo puede tener su nacimiento en la falta de autoconocimiento y de desarrollo personal, también la falta de autoestima. Es importante decir que la dependencia emocional y afectiva se puede considerar altamente adictiva.

 

La priorización de la persona objeto de la adicción con respecto a cualquier otra actividad y la preocupación constante por acceder a ese objeto en caso de no tenerle presente,  sustentaría el concepto de dependencia y en este sentido se pueden destacar tres elementos importantes relacionados con las adicciones amorosas:

  1.  TOLERANCIA: necesidad cada vez mayor de la pareja, puesto que frente a las demandas del otro, se necesita tener mucha paciencia y se vuelve una persona altamente permisiva.
  2. SÍNDROME DE ABSTINENCIA: malestar físico o psicológico que deteriora la calidad de vida ante el temor o la pérdida posible. También ante la angustia de pensar que esa persona se puede ir en cualquier momento.
  3. PÉRDIDA DE CONTROL: ante las demandas absolutistas del dependiente afectivo, la otra persona se torna abrumada al perder el control total de las situaciones y del manejo emocional tanto de ella misma y de la respuesta del otro. 

De esta forma la dependencia amorosa podía ser incluida en aquel tipo de adicciones conocidas como adicciones del comportamiento, otras podían ser adicción a Internet, adicción a juegos de azar, adicción al sexo o adicción a las compras,  entre otras más. 

 

La dependencia emocional a otra persona con relación al amor y a los procesos afectivos hace que la persona quiera disponer continuamente de la presencia de la otra persona de forma segura y bajo su control desde una posición doblegada y pasiva, con una total entrega y pasividad, porque requiere el contacto y la aprobación constante del otro.

La presencia de dependencia emocional puede describirse a partir de comportamientos emitidos por una persona que afectan directamente las relaciones interpersonales y de pareja y cuya funcionalidad puede derivar en la obtención de atención,  mantenimiento de la cercanía o evitación de ciertos eventos que resultan amenazantes, y que le indiquen que esto le puede llevar al abandono.

 

Cabe resaltar que las conductas típicas de un patrón de dependencia emocional se pueden observar también en una persona que no tenga pareja,  aunque es más habitual que se reconozcan en aquellas personas que tienen comportamientos encaminados a buscar que una relación no se acabe o que una relación se reactive.

 

ASÍ SE COMPORTA UNA PERSONA DEPENDIENTE EMOCIONAL

 

El patrón de dependencia emocional tiene diversas conductas adictivas y todos estos comportamientos se dirigen hacia la idea de tener disponible a la otra persona,  a expresar emociones intensas y a complacer por medio de la atención exclusiva a esa persona motivo de la dependencia dejando de lado las necesidades, intereses personales, incluso de manera obsesiva tal como podría presentarse dentro de un trastorno obsesivo-compulsivo.

 

Se pueden apreciar conductas de reparación y comprobación que suelen presentar estas conductas como por ejemplo:  llamadas o mensajes continuos,  revisión de redes sociales,  revisión de los objetos personales,  entre otras cosas,  todos estos comportamientos suelen ser el resultado de la evitación que hace la persona para no tener contacto con su propia realidad. Todo esto genera ansiedad, angustia, y puede pensar de manera errada con preocupación y se comporta deliberadamente para alterar tanto la forma o la frecuencia de esas experiencias, esto es algo llamado TRASTORNO DE EVITACIÓN EXPERIENCIAL - TEE.

Esto puede resultar efectivo a corto plazo,  cuando es crónico llega a producir una limitación en la vida personal del individuo,  es la búsqueda activa de atención que asegure la permanencia de la pareja en la relación y una posición central en la vida de esa persona,  se hace asumiendo una posición en el extremo contrario puede resultar agresiva o muy pasiva para mantenerse al lado de esa persona.

 

En cuánto a las emociones,  la dependencia emocional se caracteriza porque la persona tiene  las competencias de una persona confiada  en sí misma  y  también confía en los demás, también tiene la  capacidad para relacionar las emociones con el contexto y por supuesto permite relacionar las congruencia entre la situación y los parámetros de intensidad,  duración y frecuencia de emociones y sentimientos, también los repertorios de autorregulación y de expresión emocional.

 

Lo que más se destaca en la dependencia emocional es la inestabilidad emocional que suele presentar la persona dependiente y en sus relaciones tienden a presentar altas y bajas emocionales,  aumentan también su frecuencia. La crisis de de la dependencia emocional se evidencia en quien la padece como:  sensación de rechazo,  miedo al abandono,  rabia, "pseudo simbiosis" es decir que no está completo sin el otro,  culpa además a las personas. Los  dependientes están preocupados en la mayor parte del tiempo y presentan un miedo irracional y desproporcionado de ánimo,  es por tanto disfórico y con tendencia al ansiedad en los momentos en los cuales hay alguna señal de amenaza en el contexto o en un evento privado molesto.

 

Perciben la soledad como algo aterrador como algo que quieren evitar,  por eso quieren tener a toda costa continuar con su pareja y necesitan ese apoyo social constante.

Otra manifestación en la dependencia emocional que es muy común son los celos obsesivos resultado de factores como el miedo a la pérdida,  sensaciones de inseguridad y sospecha constante sobre comportamiento de la pareja y todas las personas que le rodean a su pareja,  se vuelven una amenaza,  sin embargo la diferencia de la dependencia y los celos patológicos por lo general es que estos son infundados,  irracionales y poco realistas de ahí que generan malestar significativo.

 

En cuánto a la interacción social las personas dependientes, tienen en sus habilidades sociales poco tacto. Su casi nulo  contacto con experiencias con otros hace tener problemas internos para la  regulación emocional  y esto no permite que desarrollen una adecuada asertividad,  además su demanda de atención hacia otra persona sobrepasa los límites de los otros, mostrando así la falta de empatía, poca conexión social y esto desboca a una insatisfacción generalizada. 

 

En una relación con alguien con dependencia emocional las conductas hacia su pareja serían inmediatamente reforzadas tanto negativamente por el alivio que obtiene de ella, como positivamente por la derivación de estar haciendo lo correcto,  así el comportamiento de estas personas sería una acción dirigida a la evitación del malestar,  reducir las ganas de estar con la pareja o el control del deseo,  el no tener una relación. 

 

@Avanzarte  

Lic. LuPe